|
En lugar de pensar en arrancarse, algunos hasta construyen casas. Vulcanólogos creen que no existe peligro de erupción violenta.
Los vulcanólogos franceses que estuvieron haciéndole un “electrocardiograma” al volcán Villarrica se fueron a la Antártida, para pesquisar otras taquicardias del fondo de la tierra y entonces los habitantes de Pucón llegaron a la conclusión de que si el volcán estuviera realmente en peligro de infartarse, los franceses se habrían quedado a presenciar la novedad. Además, no creen que el acabo de mundo vaya a comenzar en el bucólico escenario de Pucón. En todo caso no viven con el alma en un hilo, ni siquiera después del sacudón telúrico con acompañamiento de luminarias que sintieron en la noche del jueves pasado y les hace mucha gracia el insidioso slogan que han hecho circular algunos malintencionados: “Conozca Villarrica y visite las ruinas de Pucón”. Eleazar Zapata, 74 años, decano de los boteros que guían a los turistas a las mejores “picadas” de la trucha salmonídea en el lago Villarrica y en las bajadas del río Trancura, opina que “han hecho mucha cuática con este asunto, sobre todo la gente que viene de afuera y que no conoce las modalidades del volcán. Incluso han dicho que se han muerto los salmones y Ud. mismo ha visto que no es así. Yo, que sé cómo es la cosa de las erupciones, puedo decirle que son puras maluras de cuerpo del volcán. Además estos estornudos y fogonazos del Villarrica son atractivos turísticos mucho más interesantes que los fuegos artificiales de Año nuevo en Valparaíso. ¿Qué quiere que le diga? Aquí todos dormimos a pata suelta”. — ¿Y qué harían si el volcán sufriera una tremenda pataleta? — De pasar no creo que pase, pero si llegara a pasar, las autoridades tiene todo fríamente calculado para la arrancadera. Unos a las alturas de El Cristo, otros por aquí, otros por allá. Con decirle que hasta hay de esas huifas que llaman gokitokis y Fulano tiene que comunicarle a Zutano y Zutano a Mengano, y así”. En Pucón la vida sigue su curso normal. Y la demostración más elocuente pudimos apreciarla el domingo pasado en los tijerales del chalet que Gonzalo Ulloa les está construyendo a los esposos Olga Fernández y Ariel Muñoz en los mismísimos flecos del volcán Villarrica, donde está la villla “Antupirén” (sol y nieve), formada por 32 sitios que ha vendido hasta ahora el empeñoso agricultor de la zona Enrique Ham González. Mientras el resto del país cree que los habitantes de Pucón solamente piensan en huir, esta gente construye para seguir viviendo en uno de los lugares turísticos más hermosos de Chile.
Publicado por Juan Gana en Las Ultimas Noticias, Miércoles 12 de Diciembre de 1984.
Nota.- La erupción del volcán Villarrica se inició a fines de Octubre de 1984 y finalizó en Marzo de 1985. Se caracterizó principalmente por la bajada de dos ríos de lava, uno en dirección este y el otro en dirección suroeste. Crecieron los caudales de los ríos Turbio (camino a Caburgua) y del Correntoso (camino a Villarrica). No hubo daños a las personas, ni se interrumpió la actividad económica en Pucón. Ariel Muñoz enviudó, y se caso nuevamente, y sigue disfrutando de su casa. Eleazar Zapata falleció a fines de los noventa y sus parientes aún mantienen una tienda que vende artículos de pesca y donde se imparten clases de pesca con mosca. Gonzalo Ulloa sigue construyendo en Pucón.
Información adicional, consultas, sugerencias, propuestas, correcciones… contacto@pucononline.cl Derechos Reservados © Punta Sur Ltda. 2002-2008
|